¿Las chincanas de Sacsayhuaman mito o verdades secretas?

Existen 2 cuevas en la zona de Sacsayhuaman la más pequeña es accesible al público, pues su recorrido es corto, sin embargo la otra cueva conocida como la chincana grande ubicada a 200 metros de la pequeña está totalmente cerrada al público.

Nadie tiene permitido acceder a esta cueva debido a que muchas personas se extraviaron. Relatos antiguos contados de generación en generación desde tiempo de los incas cuentan que “la cueva conduce al templo del sol o Qoricancha”.

Uno de los más famosos relatos es el de los estudiantes que ingresaron a la chincana equipados con varias herramientas y objetos para iluminar su camino, su intención era descubrir los misteriosos caminos subterráneos de los incas, querían saber si las leyendas sobre este lugar eran verdaderas, sin embargo por meses no se supo nada de ellos.

Un día en el templo de Santo Domingo mientras celebraban la misa escucharon golpes fuertes detrás de uno de los muros, al lograr romperlo encontraron a un anciano llevando en la mano una mazorca de oro, ese anciano era uno de los jóvenes que meses antes tuvo la valentía de aventurarse junto a sus amigos al interior de la cueva, lo que más sorprendió fue la mazorca de oro macizo que sujetaba con fuerza, el anciano falleció minutos después.

Se sabe que fueron muchos los aventureros que ingresaron por distintas cuevas y pasajes secretos, sin embargo nunca se supo de ellos, pues los indígenas dicen que “todo aquel que profane el mundo secreto de los incas no volverá vivo o cuerdo”.

Cronistas como Guaman Poma de Ayala, Inca Garcilaso de la Vega, Fernando de montesinos entre otros coinciden en que la chincana grande es un túnel secreto con varias conexiones a distintas partes del Tahuantinsuyo, una de estos pasadizos interiores es el que conecta desde Sacsayhuaman al Qoricancha, pues se cuenta que los incas durante las guerras no podían dejar de adorar a sus dioses por tal motivo mediantes estos accesos subterráneos se dirigían al Qoricancha para asistir a las ceremonias y entregar las ofrendas a sus deidades.

Los relatos no son las únicas pruebas sobre las chincanas, se organizaron expediciones arqueológicas para investigar los secretos que guardaban estos accesos sin embargo nunca regresaron.

En 1923 en Lima una expedición se dirigió mediante una cueva hacia la costa, durante 12 días hubo comunicación, lo sorprendente fue que solo uno de los 3 miembros regreso vivo, el conto a sus colegas que los acontecimientos vividos les hicieron perder la cabeza hasta enloquecer, algunos no pudieron más y murieron, para evitar el ingreso de otras personas aventureras la policía estallo la entrada.

En 1972 durante el terremoto de Lima miembros de rescate descubrieron túneles, una serie de túneles cruzaban la ciudad, otros pasajes se perdían en dirección a los andes.

En muchos lugares de Sudamérica se encontraron túneles, algunos se exploraron hasta solo 100 metros llegando a la conclusión de que son artificiales, están excavadas en roca solida con una tecnología que desafía todos los parámetros de la arqueología, las evidencias están por todas partes, Los incas aun ocultan muchos misterios arqueológicos, los legados del mundo antiguo podrían estar ocultos en el interior, es posible que residentes de un mundo ajeno al nuestro estén a la espera de que nuestra civilización comprenda el verdadero significado de la existencia y ellos puedan entregar los verdaderos secretos que guarda nuestro planeta.

Noticias relacionadas